Todas las condiciones parecen a punto para el despegue de las webs de apuestas en nuestro país. Una asociación, AEDAPI, agrupa a las principales empresas del sector y se ofrece como intermediaria para crear un marco de acción presidido por la transparencia y la libre competencia.
Es bien sabido que España es un país con alto apego por los
juegos de azar. Quien más quien menos, todos hemos fantaseado con la posibilidad de que la quiniela, el Gordo navideño o la Bono Loto nos resuelvan de una vez por todas nuestras penurias económicas. Otros se conforman con recompensas menores, y recurren a las tragaperras, el bingo o el casino para intentar equilibrar (a veces con resultados catastróficos) el presupuesto mensual.
Y ahora, parece que ha llegado la hora del
despegue de las webs de apuestas online en nuestro país. Una vez que Internet ha alcanzado el necesario
grado de madurez -si lo medimos en parámetros como las conexiones de banda ancha, la experiencia de los usuarios, el avance progresivo del comercio electrónico y la creciente confianza en el medio-, estamos en condiciones de afirmar que todos los requisitos precisos para el florecimiento del juego online parecen juntarse en España.
En países como
Alemania o
Inglaterra las apuestas online (especialmente las deportivas) son un sector potente y consolidado, que mueve miles de millones de euros al año, crea puestos de trabajo y contribuye a la mejora de las infraestructuras tecnológicas. En España operan actualmente en torno a 15 casas de apuestas, que cuentan con un total de
550.000 usuarios registrados, de los que 220.000 han jugado este año y 88.000 se consideran activos (jugadores habituales). El sector facturó
225 millones de euros en 2005, una cantidad bastante modesta si se compara con las que se mueven en los países antes mencionados... y con la que se espera que mueva en los próximos años.
La transparencia, fundamentalHace dos semanas se presentó en Madrid la
Asociación Española de Apostadores Por Internet (
AEDAPI), una especie de
lobby constituido por casas de apuestas españolas y extranjeras (de momento la integran
Unibet,
Betfair,
Interwetten,
Todoapuestas,
Globet), foros de jugadores (
Forobet) y medios de pago (
ePagado). La asociación está abierta a nuevas incorporaciones, y por ahora llama la atención que jugadores muy potentes del sector (como
Betandwin) se mantengan al margen.
El objetivo principal que persigue AEDAPI es el de
lavar la mala imagen que muchos usuarios tienen todavía del sector de la apuestas online, al que asocian con empresas-fantasma de dudosa fiabilidad (constituidas en paraísos fiscales del
Caribe), o con
programas espía que inundan el ordenador de porquería y amenazan su seguridad. En este sentido, la transparencia es fundamental, sus asociados son empresas constituidas con todas las de la ley, que cotizan en bolsa y que no aspiran a otra cosa que a crear un sector
seguro y estable.
AEDAPI nace con la vocación de
intermediar entre la demanda social que detectan en España -con cada vez más usuarios probando o interesándose por iniciarse en las apuestas por Internet- y las empresas que quieren tener presencia en este prometedor mercado. También aspiran a ejercer el papel de
negociadores ante las instituciones y legisladores públicos (tanto estatales como autonómicos), con el fin de configurar un marco legal y jurídico en el cual desenvolverse. Actualmente, consideran que el sector se encuentra bajo una
regulación obsoleta, y es precisa una urgente puesta al día.
La idea de AEDAPI es desarrollar una regulación
aperturista y que promueva la
libre competencia, aunque son conscientes de los obstáculos que les puede poner las propias instituciones, pues no hay que olvidar que hasta ahora el juego de azar en España es mayoritariamente un
monopolio controlado por el Estado. Desde AEDAPI se denuncia incluso la
doble moral del Estado, pues pone pegas a la normalización del sector de las apuestas online, con el argumento del riesgo adictivo que implica, mientras mantiene el control sobre los formatos tradicionales del juego. Desde AEDAPI afirman que no es su objetivo apoderarse de, por ejemplo, los quinielistas, pues están convencidos de que su público será otro.
¿Y qué gana el usuario?A diferencia del Estado, que por ejemplo en las quinielas de fútbol únicamente destina a premios el 55% de la recaudación, en las webs de apuestas al menos el
90% de lo recaudado se revierte en los propios jugadores. Por tanto, la probabilidad de ganar algún premio, aunque no sea muy sustancioso, es más alta que en muchas de las fórmulas tradicionales de juego, porque además existen infinidad de eventos sobre los que apostar. Entre los objetivos de AEDAPI también se encuentra el conseguir:
- Mejores páginas web en español
- Mejor servicio de atención al cliente en español
- Más apuestas sobre todo tipo de eventos deportivos
- Sistemas de depósito y reintegro españoles sin comisiones, rápidos y seguros.
Es importante en todo este proceso de transición la idea del
cambio generacional entre los jugadores. Por ejemplo, un jugador clásico puede llevar toda su vida intentando acertar los quince resultados de la quiniela o los seis números de la Primitiva, con bajo o nulo índice de efectividad. Y sin embargo, un nuevo tipo de apostante es alguien que en vez de destinar cinco baldíos euros al 1X2, prefiere arriesgarlos en una web de apuestas a la posibilidad de que
Ronaldo marque o no en la próxima jornada, o de que tal equipo gane por sorpresa en un campo complicado. Si atina con su pronóstico, el premio que reciba seguramente
no resolverá sus dificultades financieras; pero las probabilidades de ganar algún dinero son más elevadas y el retorno de la inversión, más palpable.